El pasado viernes 10 de febrero, veinticinco voluntarios de la Asociación Nueva Vida en Cantabria, recibieron el diploma que les acreditaba de haber terminado satisfactoriamente el Curso de Asistencia Hospitalaria y Domiciliaria.

A la clausura asistió el presidente de la asociación, D. Julio García Celorio; el director de la academia Alpe, Daniel Pérez y en representación del Gobierno de Cantabria, Dª Carmen Martín Núñez, adjunta a la gerencia de la Fundación Cántabra de Salud y Bienestar Social.

El curso de 60 horas, posee Reconocimiento de Interés Sanitario (RIS) y ha sido impartido por profesionales del ámbito sanitario. Responde a la apuesta hecha por la Asociación Nueva Vida sede Camargo por la formación del voluntariado, que desarrolla o desarrollará sus funciones dentro del programa de Atención a Personas Mayores, en residencias o en su domicilio, así como dentro del Programa de Atención Hospitalaria y Domiciliaria a personas enfermas, dependientes y hospitalizadas en situación de soledad. Con el objetivo de que puedan realizar su labor de manera coordinada con los profesionales de manera eficiente y eficaz.

Hace ya tres años que la Asociación Evangélica Nueva Vida realiza voluntariado en las residencias de mayores, gestionado desde su sede en Torrelavega. El cual ha sido muy beneficioso para los abuelos según lo expresan los técnicos de diversas entidades.

Hace aproximadamente un año la sede Camargo de la Asociación, se propuso realizar voluntariado dentro del Hospital Marqués de Valdecilla, tratando de dar respuesta a la gran necesidad de acompañamiento a la creciente cantidad de pacientes, especialmente mayores, que no sólo llegan solos a urgencias y permanecen horas de espera, sino que tras la hospitalización carecen de visitas. De la misma manera se pretende dar compañía a personas inmigrantes que carecen de red social y familiar que les pueda atender durante su estancia. Y por último se planea atender también al hospitalizado de larga duración cuya familia es escasa, tratando así de ser un alivio y ayuda para ésta.

Los voluntarios de la sede Camargo, así como los técnicos, esperan impacientes a que concluyan los trámites administrativos para que el proyecto se autorice por parte de las autoridades del hospital. Mientras tanto y con el ánimo de servir se lleva a cabo la atención domiciliaria a usuarios derivados de los servicios municipales, otras entidades sanitarias o bajo solicitud de la familia o algún conocido. 

La Asociación Evangélica Nueva Vida cree en la necesidad de proveer a sus voluntarios de recursos, capacitarles, ofrecer formación para desarrollar sus funciones.  Especialmente sabiendo que lo que está bajo su responsabilidad son vidas humanas, en este caso la atención y cuidado físico que se hace al beneficiario, tiene el plus que se hace desde el corazón y el más puro deseo de servicio. “Quiero servir, pero quiero hacerlo con excelencia, por ello me capacito. Porque cuando cuido o atiendo a algún enfermo, es como si se lo estuviera haciendo a nuestro Señor”. Expresó una de asistentes al curso.